La primera relación y la más notable que de la caída de Satán encontramos en los escritos cristianos es la del Apocalipsis de Juan, su autor describe una visión: Una mujer aparece en el cielo va vestida de Sol; coronan su cabeza doce estrellas; a sus pies esta la Luna; tiene los dolores del parto; el hijo que va a parir es el Mesías. Un enorme Dragón Rojo, con siete cabezas coronadas de diademas y diez cuernos, preséntase en los celestes espacios. Aguarda el nacimiento del hijo de la Virgen para tragárselo. Tal es su fuerza que de un golpe de cola precipita a la tierra la tercera parte de las estrellas del firmamento. Este Dragón es la antigua serpiente llamada Diavolos, es decir, Satanás. De la mujer nace un hijo varón que ha de regir a todos con vara de hierro, el cual sube radiante de gloria al trono del Eterno. Aparécese en seguida el arcángel Miguel al frente de sus ángeles y presenta batalla al terrible adversario y sus secuaces, el cual, es derrotado y precipitado del cielo a la tierra con todos los ángeles rebeldes.
La Muerte y el Diablo, por Pompeyo Gener, publicado en Agosto y septiembre de 1883
