
-Me quieres?
-No. Nunca…
-Bueno es saberlo para quererte con más fervor.
-Menos te querré entonces.
-Pues yo más te adoraré.
-¿Y si no nos hubiésemos querido nunca?
-Y eso qué más da ya. Sólo sé que no quiero merecerte.
-No deseo que quieras complacerme, gracias. Cuento contigo para darme placer y nada más. Sólo quiero tomar de tu cuerpo lo indispensable.
-Siento decirte que se acabo, no tengo más. Porque ya no tengo cofres blancos donde guardar los besos que doy, que no te vayas, de abrazos que siento ¿Es que me quieres? Amor que dice adiós por adiós, por la angustia de perderme en el regocijo de encontrarte.
Escribe un comentario